sábado, 7 de marzo de 2015

Dr. José López Larache: Vivo Mi Vida a lo Robin Hood


Por Elpidio Tolentino Garrido.
(Tomado del semanario El Tiempo)

El doctor José López es un reputado médico que hace vida en La Romana, dirige un importante centro médico, escritor, apasionado de los caballos y, sobretodo, de las obras de bien, es un humanista.

Y qué significa para el dr. López Lechugas? Para mi es el lugar donde nacieron mis abuelos, mis padres, mis tíos, es el lugar donde yo nací y crecí mi primera infancia.

Es un lugar que cuando me pongo a pensar en el desarrollo de mi vida, creo que si hoy soy médico es porque la compasión humana me nació en Lechugas. Viendo los trabajadores, los cocolos, los obreros del ferrocarril, de la caña, los carreteros. Sumergidos en esa maquinaria de la fuerza laboral.

Eso me daba como un orgullo de querer ser como ellos, que era una comunidad trabajadora. Ir a los barracones y ver los viejitos enfermos, con llagas en los pies. Eso me daba una compasión y me identificaba con los que estaban en el dolor humano. Eso me conmovió para que yo hoy fuera médico.

Lechugas también significa para mi flores, inmensas lluvias, cañaverales llenos de pendones; el mercado lleno de frutas de diferentes colores… todo eso lo llevo en el subconsciente de mi mente, y digo que no fui pintor y tuve que ser poeta porque en Lechugas no había una escuela de pintura y lo que aprendí fue a leer y escribir y expresar la metáfora y los colores y la belleza de la vida, si hubiese una escuela de pintura hubiera expresado todo lo que en esos primeros cinco años yo vi.

En Lechugas yo sentí el golpe de Estado del profesor Juan Bosch en esa primera democracia y vi cómo la gente lloraba, como se sentía frustrada porque había fallado el primer intento de la democracia luego de la caída de Trujillo. Eso me hace ser un hombre contrario a la dictadura y contrario a todo lo que sea el maltrato al ser humano.

Al preguntar sobre sus familiares, dice que viene de tres grupos familiares, mi Abuela y Visabuela de la familia Pimentel, descendientes de Pedro Antonio Pimentel de Montecristi, uno de los próceres de la Restauración, de españoles y criollos. Mi abuelo paterno, hijo de un criollo que casó con una italiana, y por el lado de mi madre, los Laraché, vinieron de Israel, de Palestina, a Puerto Rico y se casaron aquí con una negra dominicana, mi abuela, y esos son mis cuatro razas, soy un verdadero dominicano.

“Mi familia estuvo ligada siempre a la industria azucarera y ganadera desde 1880 y pico. Mi abuelo tenía por Ramón Santana una ganadería, vendía leche, y en el 1912, vinieron los de Puerto Rico y se ligaron aquí”.

El doctor José López es casado con Janet Sánchez. Tiene tres hijos. El primero es abogado en política, vive en Washington, está enamorado de la política internacional americana. Otro es graduado en Estados Unidos en contabilidad y negocio, es actualmente el administrador de la zona franca del Central Romana. Y una hembra que estudia Salud Global, actualmente está en Inglaterra haciendo un curso en el King College.

Por donde inicia el doctor José López su ejercicio en la medicina? Bueno, en los años 70 terminé el bachillerato en Higüey, en el Colegio de la Salle, época convulsa, de los doce años, me vi inclinado fuertemente a ser sacerdote, y, vuelvo de nuevo al dolor de la gente con las monjitas, los hermanos de la Salle y el doctor Víctor Pepén, que falleció en Higüey, empecé a ir al hospital público, vi un paciente enfermo de tétano, veía los enfermos y eso transformó o definió más mi vocación de sacerdote por la medicina, y me fui a la Universidad Católica Madre y Maestra a estudiar medicina.

“Los amigos míos decían que tenía que ser político o abogado, pero en mi fuero interior yo no quería ser abogado porque veía que no tenían mucha ética, y los políticos con menos ética aún, por eso escogí la medicina que es de humanista, es un sacerdocio, tiene muchas cosas comunes como el abogado, el político y el sacerdote.

Llegar a director del Centro Médico del Central Romana le llevó mucho tiempo y trabajo, dice el doctor José López. 25 años para llegar a esa posición.

Comenzó desde abajo, como médico en los bateyes. Ya de ahí hizo su postgrado en el Monte Sinaí de Nueva York. Ejerció como Jefe de Emergencias, Subdirector médico, Director del Hospital, hasta ascender a Vicepresidente de Salud, una de las posiciones más altas de la empresa. Sigue ejerciendo y ve pacientes todos los días, en las mañanas y tardes. “Creo que dos razones me llevaron a vicepresidente de salud, la compañía prieta y los dueños, porque las cosas suenan; y un día Lima (Eduardo Martínez) le dijo que si no sabía que era vicepresidente…

A pesar de sus funciones, tiene tiempo para participar en varias instituciones sociales, como el Patronato Benéfico Oriental, el Hogar de Ancianos Padre Abreu, Fundación Mir, Centro de Diagnóstica y Diálisis, Patronato Centro de Corrección y Rehabilitación Cucama-La Romana, entre otros.

“Mira, fuera de récord, deja mostrarte esto”. El doctor López saca un cheque por valor de 500 mi pesos, donado por John D. Montagru, como un donativo por las atenciones prestadas a una hija. Ese dinero lo destinó de inmediato para Diagnóstica Social del Patronato Benéfico Oriental para comprar una moderna resonancia nuclear.

El amor por la poesía y literatura nacieron en Higüey, en los años 70, con el Obispo Ramón Benito de la Rosa y Carpio y el Concurso Regional de Literatura. Se ligó con los más connotados escritores de la región y tuvo su oportunidad de escribir. Ha publicado tres obras y tiene otras en carpeta, que por falta de tiempo no ha dado a la luz pública. Prepara la obra “Memoria de Hospital”, donde narra cómo se ha transformado la medicina. Cómo inicia el hospital en 1612 y llega a ser actualmente uno de los primeros en tecnología de punta. Cómo ha impactado en la ciudad y el turismo.

“Mi vida la vivo al estilo de Robin Hood. Los ricos me dan para ayudar a los pobres, a los que no tienen. He recibido más de medio millón de dólares en donativos y los transfiero al centro de diagnóstica social. Son donativos de dominicanos y extranjeros”.

Y cuál es su verdadera pasión, doctor López? Mi pasión son los caballos. Es única, aparte de la literatura. Yo monté caballo antes de caminar, antes de montar bicicleta. El caballo para mi es excepcional. Desde Alejandro Magno hasta los grandes hombres como Napoleón Bonaparte siempre han tenido caballo al lado.

Los crío. Siempre he tenido un caballo. Los juego en el Polo, donde el hombre tiene que ser un caballero y mostrar sub caballerosidad y su moral. Hay que jugarlo con altura y sin hacer trampa, y así será su vida. Ha participado en muchos torneos. Fue presidente y fundador de la Asociación de Polo de la República Dominicana. Participó en desayuno con Tedd Kennedy, gracias al Polo. El juego de polo es como tener un pasaporte diplomático. 

elpidiotolentino@hotmail.com; elpidiotolentino@gmail.com
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