sábado, 19 de noviembre de 2011

MAESTRO DE CEREMONIAS O UN PREBOSTE DE CÁRCEL?

Por Henry Osvaldo Tejeda Báez

De un tiempo a esta parte, al país han llegado de Suramérica personas que se dedican a la comunicación: actores, comediantes, locutores, maricones (mas de estos que de lo otro), mujeres bellísimas, todos en busca de oportunidades específicamente, en la televisión de la capital dominicana.

Uno que otro se ha ido a los pueblos del interior, La Romana no se podía quedar atrás. Hace días estuve en el relanzamiento de la empresa de transporte de pasajeros esta ciudad, conocida como ASOMIRO y,
sin haber sido ocupada la mesa principal por los dirigentes e invitados al acto, se oyó una voz por los altoparlantes invitando a la gente que estaban en el área del parqueo, a que se acercaran y se sentaran en las sillas que estaban dispuestas para tal efecto, dentro del local.

La voz yo no la conocía, nunca había oído un maestro de ceremonia, ni de entrada ni de salida, hablándole tan mal a un público y con una autoridad que nadie le había dado. Parecía más bien, que estaba arreando vacas.

¡Háganme caso, les estoy diciendo con la boca que se acerquen? Por qué se quedan parados ahí afuera? ¿Diablos, y qué es ésto? -me dije-

Ese señor, con una prepotencia y una falta de respeto inusual en ese y en cualquier tipo de acto, repetía de manera reiterada: "Ustedes tienen que ser mas educados, no puedo pasarme la noche diciéndoles que hagan silencio, deben sentarse y callarse para que este acto pueda comenzar, bla, bla, sica, bla, pup...bla.

¡Carajo! Que mal me sentí, quise hasta largarme de ahí, pero un amigo me agarró y me dijo: ¡Házlo por Pasitico, que es nuestro amigo! Me quedé.

Mientras ese señor (con muy buena dicción, hay que reconocerlo) mandaba autoritariamente con una voz de jefe de pelotón y de manera áspera y molestosa a los hombres y mujeres que allí nos dimo cita, ni siquiera había sido ocupada aún la mesa principal ni por los directivos, ni por los invitados. No sé qué "rasca fullín" se le metió a ese tipo.

Esa visible falta de descortesía de ese maestro de ceremonias fue, la única nota discordante en ese acto. Le dije al amgio que estaba a mi lado: ¿Y quién diablos es ese señor tan tosco, que no deja de dar órdenes? ¿Será que Pasitico tomó prestado un "Probó" de la fortaleza Santa Rosa para ponerlo como maestro de ceremonias?

Ese mismo servicio lo hubiera hecho uno de los amigos que tiene Pasitico, en los medios de comunicación, con más educación y talvez mas barato por la amistad que une a Pasitico con los comunicadores de La Romana. Estoy seguro que ese señor, que luego supe que es colombiano, debe haberle cobrado a ASOMIRO, ""un ojo y parte del otro"

Mientras presentaba a los oradores, este señor le dijo a los presentes que los directivos de ASOMIRO le piden de rodillas al pueblo, que los perdonen por haber estado brindando un mal servicio, a la vez que le dieran una nueva oportunidad de reivindicarse con el pueblo dando un mejor servicio.

Creo que esas no son atribuciones de un maestro de ceremonias, no creo que sean propias del papel que jugaba en ese acto, quien tenía que decir eso, era uno de los dueños o directivos y no con esas palabras, porque la empresa ha venido atravesando por problemas financieros, que fue lo que causó el deterioro paulatino de su servicio a La Romana y eso, lo dijo el propio Pasitico, quien se sintió visiblemente emocionado cuando dijo que ya eso era cosa del pasado porque de ahí en adelante, La Romana iba a tener el servicio de calidad que se merece y que colocaría a ASOMIRO, como predilecta del público en el uso de ese servico de transporte.

A pesar de las indelicadezas del Probó que hizo de maestro de ceremonias, la actividad estuvo bien y me parece que la población apoyará esa empresa, quienes han dado muestras de querer dar un servicio de calidad.



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