lunes, 4 de mayo de 2015

EL ESCANDALO NO ES SINONIMO DE TRIUNFO, ES ESCANDALO, ES BULLA

LIC. JUAN FRANCISCO MELO

Lic. Juan Francisco Melo (Melo Empanada)
El escándalo de Mónica Lewinsky y los intentos de sacar a Clinton de su cargo. Hicieron un gran escándalo y nadie vino cuando más se debilitaba el partido Republicano en los detalles de la conducta de Clinton, mas se indignaban los norteamericanos, no ya con Clinton, sino con Mónica por obsesionarse contra ella. Al final los republicanos (partido contrario a Clinton) fueron quienes más sufrieron y perdieron.

La sociedad norteamericana está harta de escándalos, aparte de los fanáticos del escándalo, la mayoría de los norteamericanos se apartaron de la cobertura masiva del escándalo presidencial. Es probable que el espacio consagrado a escándalo en la década pasada haya sido agotado en los medios de prensa escrito y televisivo.

Si analizamos en La Romana el caso TONY ADAMES, los votantes ven el escándalo de manera totalmente diferente de otros temas de la política. Quieren saber qué grupo de presión está a favor y en contra de el, pero al sopesar a un político, los votantes prestan muy poca atención a las suposiciones de escándalos, al menos que sean suposiciones confirmadas, selladas, entregadas y demostradas por él. 

Cuando la justicia lleva un político a la cárcel, la población saca conclusiones adversas, en la mayoría de los casos ni siquiera consideran que las pruebas son reales y lo consideran abuso de poder y envidias, los votantes han visto demasiadas acusaciones contra mucha gente buena para sentirse influido por cualquier suposiciones, cuando presentan el escándalo el votante le dice al televisor avísame cuando tenga prueba de ese infeliz.

El electorado es muy consciente de la separación de los poderes, los votantes están para decidir si un candidato le gusta, la justicia está para decidir si hizo algo malo. La gente no está dispuesta a borrar a un hombre de la vida pública basándose en descripciones mediáticas, a menos que se haya hecho una sentencia penal que lleve años de reclusión. 

Una vez que TONY ADAMES es acusado de actos de corrupción y después que es declarado culpable, los votantes se apartan de él, pero no lo hacen antes, por eso se mantiene vigente en la vida política de La Romana, y no le ha sucedido como el caso de Salvador Jorge Blanco, que lo tiraron al zafacón de la historia política.

Un estudio de mercados se analizó de una manera cuidadosa durante el primer mandato de Clinton, se concluyó que en la mayoría de los casos el acusador termina con más huevos en la cara que el acusado. Los votantes no consideran la posible corrupción de los propios adversarios políticos como algo que pertenece al proceso electoral, están convencidos que la investigación a la corrupción política debe mantenerse en la policía y la justicia, no en la agenda de los candidatos.

Cuando los partidos y los candidatos basan sus campañas en temas de corrupción, sin pruebas judiciales de que están en lo cierto, están gastando pólvora en garza, en lugar de centrarse en presentar temas, el partido no gana ningún apoyo de los votantes.

El escándalo al no proponer a nadie por quién votar y limitarse a presentar alguien contra el cual votar, esto carece de relevancia política. Los escándalos venden periódicos, programas de radios, televisión, pero no cambian a los votantes y hacen muy poco para influir en el votante. Si usted quiere hacer un escándalo prepárelo bien porque de lo contrario se convertirá en bulla y le quitará votos a usted y se lo dará a la víctima, tenga muchos cuidados.


elpidiotolentino@hotmail.com; elpidiotolentino@gmail.com
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