domingo, 12 de febrero de 2012

UN BREVE CAPÍTULO DE UNA LARGA E INESTRUPULOSA NOVELA

Por Henry Osvaldo Tejeda Báez

Se abre el telón y aparece un compungido ingeniero contratista de una institución pública, que llega a una empresa financiera donde ha ido en busca de negociar varias obras que le han sido otorgadas por la institución de marras, por valor de unos nueve millones de pesos, pesos más, pesos menos.

Por la acuciante falta de liquidez que atraviesa el ingeniero, que no le permite salir de decenas de compromisos contraídos, nuestro héroe en un acto que los abogados llaman "Dación de pago", ofrece entregar un "Poder", para que la financiera pueda cobrar el dinero de las obras realizadas por el ingeniero en la institución pública a la que me referi mas arriba.

Ese nogocio de esas obras con la empresa, fue un mal negocio pues, en el mismo, le dejaría a la empresa más de la mitad del valor negociado, es decir, que la financiera le cobraría mas de la mitad del valor de las obras contratadas; casi cinco millones de pesos, quedando el ingeniero con la pírrica cantidad de 4 millones pesos más, pesos menos, pero era necesario hacerlo porque sus obreros y los prestamistas, ya le estaban reclamando sus cuartos compulsivamente hasta el punto de que nuestro héroe ya temía por su vida. Esos chelitos eran "Un tente ahí" para los acreedores, algo es algo.

Los obreros supieron, que el administrador de la institución contratante, que dicho sea de paso, no se conocen dos personas en el mundo mas mala paga que ese hombre, había dicho a uno de los acreedores del ingeniero,que esa institución le había estado pagando religiosamente al contratista un millón de pesos todos los meses, cosa que luego se supo eran puras mentiras del administrador.

Cuando los obreros supieron lo que dijo el pícaro administrador de la institución, lo que querían era linchar a nuestro héroe.

¡Pobrecito! Pero como él era de los que decían "Yo quiero otro", me alegro que le haya pasado, aunque no se lo deseo de corazón, ¡créanmelo! Lo vi llorando de impotencia en la televisión, y eso me partió el alma.

Para recibir los cuatro milloncejos había un problema, y es que para la financiera desembolsar el dinero, le dijeron que ellos debían tener la anuencia del ayuntamiento de La Romana... ¡Eeeyyy, un momento amigos lectores.. ¡Ay, coño, perdonen! Cometí ahora un error, no quise decir ese nombre, quise decir, la institución que contrató al ingeniero y que es a su vez, a la que la financiera le cobrará el total del dinero contratado con el "Poder" que recibió de nuestro héroe.

El ingeniero, acosado por sus acreedores, se dirige a los principales funcionarios de la institución que lo contrató y les explica el caso; ellos dan su visto bueno pero, según explica el ingeniero, de la pírrica partida que le quedaría de los 9 millones de pesos originales, tuvo que darles a los funcionarios de la institución nada más y nada menos que la suma de $1,700.00 (Un millón setecientos mil), dinero éste que se repartieron entre ellos; se los embolsillaron y si te vi., ni me acuerdo. ¡Anda, pa'la mierdaaa, qué maldito mordisco!

El ingeniero se quejó de que con lo poco que le quedó, no pudo pagar ni el tres por ciento de sus deudas. Ahora sigue jodío, pero ha iniciado una cruzada de denuncias contra la institución pública que lo contrató, acusando puntualmente a varios funcionarios de haberlo estafado vilmente, por lo que ya está procediendo a someterlos a la justicia.

Yo sé que la bola "pica y se extiende" pero, mientras viene el próximo capítulo, vaya y tómese un cafecito para que luego conozca otros capítulitos que, de acuerdo al ingeniero, son mortales por necesidad para los funcionarios de la institución de marras.


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