jueves, 29 de mayo de 2014

Abogados defensa dirigentes FELABEL dicen pruebas son fruto de "árbol envenenado"

SANTO DOMINGO.- El juicio que se le sigue a los dirigentes del Frente Estudiantil de Liberación Amín Abel (FELABEL) escuchó ayer a los testigos número 8 y 9 del listado de 20 testigos que dice tener el Ministerio Público, en una audiencia, que como las anteriores, estuvo matizada por el retraso de dos horas en su inicio, dado a la tardanza de los fiscales, y los incidentes procesales, correspondió a la vista número 12 desde la apertura del juicio de fondo el 6 de febrero del año en curso.

En esta oportunidad correspondió al capitán Pedro A. Medina Lantigua, quien dirigió la recolección de evidencias en la escena del crimen, quien declaró en calidad de testigo, y al coronel Justino Rodríguez, víctima y querellante en el presente proceso, quien recibió heridas leve en pie y depuso ante el tribunal como testigo.

El primer incidente del proceso se presentó al momento de que el fiscal Dante Castillo le hacía preguntas al capitán Medina Lantigua, y se disponía a presentar al testigo el Acta de Levantamiento de las Pruebas en la Escena del Crimen para autenticar la misma a los fines de depositarla en el tribunal, siendo objetado por el Dr. José Germán, abogado de la defensa de Eddy Olivares Bonilla y Víctor González.

Sostiene el Dr. Germán que el Acta enumera una serie de pruebas obtenidas de manera defectuoso, cuyo posterior analice y comparación producen un informe de “nulidad absoluta”.

“La coronela Teresa Martínez, sin ser parte del equipo especializado y acreditado, recolectó pruebas que posteriormente entregó, contaminado la escena del crimen. Esas pruebas fruto del árbol envenenado, no se sabe dónde ni cómo se obtuvieron, se desconoce su origen, se produce el ‘efecto cascada’; así, lo que se obtiene de forma ilegal produce ilegalidad”, sostuvo el Dr. Germán.

El jurista cuestionó que fueron tres escena de crimen, con distintos incidentes ocurridos en cada uno de ellos, pero se hace levantamiento como si fuera uno solo, tras indicar que resultaba imposible que un equipo de seis personas acordonara e inspeccionaran el área y recolectara las pruebas sin que las mismas se contaminaran.

El Capitan Pedro xxxxxx admitió que la coronela Teresa Martínez no era parte del equipo de recolectores de videncias a su cargo y que fue quien, posteriormente, le entregó municiones y casquillo, obtenidos de manos del coronel Justino Rodríguez, quien había resultado herido.

El tribunal decidió permitir que se incorporara el Acta de Levantamiento y las supuestas pruebas, a la vez que dejó pendiente fallar después de los debates su posible ilegalidad, “de ser fruto del árbol envenenado”.

De su parte, el coronel Justino Rodríguez, víctima y testigo en el presente caso, declaró que el 23 de abril de 2013, conjuntamente con el extinto coronel Julián Suarez Cordero y los también oficiales de la Policía, Capitán Manzueta y el Capitán Pineda, se apersonó a la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) ante rumores de que se desarrollarían protesta en el campus universitario, y que mientras el coronel Suárez se ubicó en la salida de la avenida Tiradentes, él se colocó en la Correa y Cidrón con Alma Máter.

“A las 9:30 minutos se escucharon disparos, recibimos la iformación de que al coronel Suárez Cordero había resultado herido de bala; yo era atacado “con ráfagas” de tiros en la salida de la Avenida Alma Máter con calle Corre y Cidrón, y recibí heridas en un pie, por impacto de proyectil, y al día siguiente encontré una munición en mi chaleco antibala”, dijo el coronel Rodríguez,

El coronel Justino Rodríguez aseguró que quienes le disparaban durante 2 horas y media que duró la refriega fueron Diógenes Gutiérrez y Héctor Pichardo, mientras que Víctor González tenía un tubo envuelto y Wilson Dalciel se la paso bailándole, todos ellos dirigentes del Felabel, que según el oficial tenían peluca, capucha y camiseta envuelta en la cabeza.

Indicó que la munición encontrada en su chaleco, al ser analizado y comparado por expertos en balística, coincidió con el arma perteneciente Eddy Olivares Bonilla, buhonero de la Zona Universitaria y el quinto acusado en el caso del coronel Suárez, y de quien dijo que “es un joven trabajador” y que no le vio en la escena del crimen.

En audiencia fue presentado dos videos que dijo el coronel haber firmado, uno de ellos muestra un ciudadano herido, cuando era asistido, y otro muestra movimientos y sonidos, según el propio coronel Justino grabado cuando ya había sido herido, pero en ninguno muestra a ningún individuo o grupo disparando.

Al responder cuestionamientos, el coronel Justino Rodríguez afirmó que cuando recibió una llamada de que el coronel Suárez Cordero había sido herido, en ese momento él se encontraba repeliendo la agresión de los cuatro miembros del FELABEL contra quienes hoy pesa la acusación de haber ultimado a su compañero de armas, ante lo cual el Dr. Tomás Castro hizo gestos de sorpresa, miró a los jueces, al Ministerio Público, abogados acusadores y volvió la vista al testigo al oficial a quien interrogaba.

Se recuerda que el testigo José Alberto Benzant Belliard, quien declaró en el tribunal en una audiencia anterior, afirmó que vio a los dirigentes del Felabel señalados por el coronel Justino como sus agresores, disparar a esa misma hora al coronel Suárez.

Dado a la avanzada hora de la tarde, la magistrada Natividad De los Santos decidió recesar la audiencia pasadas las 4:30 de la tarde, y dispuso su continuación este jueves 29 de marzo, a las 9:00 de la mañana, cuando el Ministerio Público continuará presentando sus testigos, que según el Auto de Apertura de Juicio, corresponderá alCapitán Margaro Martínez, y a Lucy Brito Corporán, esta última, quien dice haber realizado la experticia de balística en el caso del coronel Justino Rodríguez.


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