lunes, 5 de diciembre de 2016

EL CONOCIMIENTO POÉTICO

José Gómez Cerda
Presidente de la Asociación Dominicana de Periodistas y Escritores (ADPE)


Aristóteles y los antiguos trataban de « la poética », para designar lo que en la actualidad conocemos como poesía, que es la toma de conciencia espiritual, el canto creador y la subsistencia propia.

El conocimiento especulativo sirve al poeta para abrir los ojos y la inteligencia, observar y saber sobre la cultura, conocer las cosas que están creadas, formadas. Pero todo esto es previo: la actividad creadora lo impulsará a una exigencia espiritual para formar, darle vida a su obra.

La actividad artística del poeta no es la del simple conocimiento, sino para crear obras. El conocimiento poético no puede expresarse con simples ideas o criterios, es una experiencia creadora, para expresarse en una obra, manifestar los secretos sentidos de las cosas, lo percibido por el ser.

Los jóvenes poetas deben preocuparse por el conocimiento poético, no dejarse seducir sólo por la imaginación. El poeta debe saber lo que hace, nunca debe tratar de desviarse del arte.

Lo que se ha desarrollado en muchos poetas de ésta generación es una notable habilidad del instinto de confundir las pistas y en desconectar el espíritu por la sorpresa y la herida estimulante de la imaginación. 

La conciencia de la poesía se realiza al crear el objeto, que es un universo en sí, y debe recibirse espiritualmente, con la intención que la inteligencia presume.

Esa conciencia de la poesía es la esencia del estado poético, sabiendo que la conciencia poética está en la rima, en el ritmo, el verso, la musicalidad, la inteligibilidad humana. La palabra es su vestido.

La interioridad y realidad del conocimiento poético en su espiritualidad, el poder de conocer, el movimiento misterioso fruto del ser...Todo esto debe estar en forma armónica.

El canto creador se desarrollo a dos niveles:

- El que es descubrimiento anterior en sí mismo, que actualiza la conciencia de la poesía, que es el renovar la poesía por sí misma, cuyos ejemplos son Charles Baudelaire (1821-1867) y Arthur Rimbaud (1854-1891).

El otro nivel es el que pretende seguir la acción poética en la tradición de los clásicos.

La intuición creadora es la primera regla de las bellas artes, es una intuición espiritual.

El artista siempre comprende la responsabilidad de su arte, pero existe un momento en el poeta, un instante rápido, privilegiado en la misteriosa virtud espiritual que debe aprovecharse, ese momento es LA IDEA CREADORA...Luego vendrá el estilo gramático, las reglas.

Así también es necesario inspirarse y recorrer las grandes obras, los clásicos.

Hay en la poesía un elemento de la misma naturaleza, que es el espíritu de la poesía, y ésta revelación es un acto de la persona íntima del poeta, que no hace sino una cosa con el conocimiento poético. 

La inteligencia produce en el poeta sus verbos mentales, resultado de la espiritualidad o medios del conocimiento, exterioriza la obra, la canta, la hecha afuera, según el deseo natural, el impulso característico original.

El poeta quiere siempre ofrecer en su obra algo más de lo que comunica. Desea ser incomprendido en el sentido del misterio, nunca ser comprendido totalmente, su interés es proyectarse en la historia, para ser entendido por las nuevas generaciones.

El conocimiento poético se expresa en una obra, no es el conocer especulativo, por conocer. Se llega a poeta cuando la obra poética está realizada, no antes. Ser poeta no es un título, es una toma de conciencia en la misma acción, en la obra que se realiza.

El conocimiento poético tiene relación con la realidad como acto de la inteligencia humana. El conocer la realidad trasciende de la contemplación y lo divino: tener como sujeto lo poético, el dominio de las reglas y la emoción del artista.

El conocimiento poético tiende a lo infinito, aspira a lo superior, LA TRASCENDENCIA. Es necesario una toma de conciencia, caracterizar las actividades de la era moderna.

En el plano del conocimiento hay dos niveles:
El plano de lo científico, lo filosófico y lo religioso.
En el otro plano están: la poesía y el arte.

La creación cuenta con el acto del pensamiento, que es parte del ser del artista, así va creciendo, recibiendo el choque y la acción de las cosas. Para que el poeta pueda expresarse debe recibir las resonancias, para junto con ellas manifestar su propia sustancia, de esa forma se hace CREADOR.

EL CONOCIMIENTO POÉTICO es un acto cuando se encuentran la actividad creadora y el conocimiento, que tiende a producir una cosa en el ser, convirtiéndose en la idea de la obra.