lunes, 5 de enero de 2009

CHACHARAS DE UN DIA EN EL BARRIO QUISQUEYA



Henry Osvaldo Tejeda Baez

Señores, cuando me pongo a pensar, en el atrofiado y a veces ameno, trajin de la vida, que no le he heho mal a nadie (que yo recuerde), debo sentirme bien y tranquilo, pero siempre hay un azaroso que te tiene algo guardado que viene a perturbar esa paz que creía real y ahora veran por qué lo digo.

El sábado pasado, mientras hacia lo que suelo hacer ese solo dia de la semana, subir y bajar el codo en una franca y sana ingesta del etílico en compañía como siempre, de mi fiel amigo y “serruchador” Enriquito (muy buen guitarrista, dicho sea de paso), se me acercó un amigo, al cual le pregunté por un señor al cual yo de vez en cuando le daba su “romito”, cuando me desempeñaba como Encargado de Promoción de J. A. Bermudez en esta ciudad de La Romana (sepan que he sido banquero, muellero, artista, vendedor de Mercasid, industrias lavador, Inspector de Barcelo, músico y mil vainas mas que no diré aquí para que Elpidio no diga que estoy abusando de su Blog), la respuesta que me dio el amigo fue ésta: “Henry, tu recuerdas la vez que, precisamente para estos tiempos, le regalaste dos frascos de romo al muchacho por el que me preguntas?, “esa fue la última vez que lo vimos, porque le cogió con irse a bañar a Caletón como a las doce de la noche y todavía lo estamos esperando, de eso van a hacer como 17 años, se ahogó el hombre”, me dijo. Yo grité: ¡Coño, no jodas!!!, “diablos, que vaina, que pena”. Ahí mismo se me jodió la noche. ¡Adios Rock’n Roll, adiós Baladas, adiós Boleros , adiós Salsas viejas , adiós Merengues clásicos, adiós bellos instrumentales .

Indignado, no tanto por la noticia, sino por considerarme el asesino de ese hombre, empecé a recriminarme de esta forma: “Buen asno, quién te mandó a estar privando en Padre Billini, qué te creiste que eras, acaso la cruzada de Amor de los Doce Años?, asesino, es que pensaste que ese romo solo le iba a matar las lombrices, que lo ibas a alimentar?, “buen tarugo, no pensaste en que ese romo podía matarlo?, “crees que vivirás tranquilo con esa muerte encima?, “maldición” dijo yo, pero que cuerda me estaba dando mi otro yo, pero tenia que aceptarla porque el maldito me tenia ateterado y con toda la razón.

Me estaba escupiendo todo en la cara y no contento con todo lo que me había dicho, empezó otra vez: “Qué has hecho buen Felucho, buen Michelen, Felix Piquito”, y peor aún, me dijo: hasta” Matos Berrido, con todo y pensión vitalicia, y para remachar me dijo: “No eres mas que un Belcebú, angel del mal y todos los cupones del gas propano de Lockward, si fueras calvo te diría HIpolito, pero eres peor que ese, eres un Agripino, un Bengoa, eres igual al perro de Mamá Belica, congresista, Pichirri, piloto sin licencia,Quirino, Jorge Subero con tó’y su hediondo fallo, pareces que eres de Paya, buen Petán, Nivar Seijas y los otros 200 millonarios de los Doce Años, que no tenían compasión de nadie”. “Eres peor que Leonel Almonte, el que te robó los primeros 40 mil pesos que ahorraste con tanto sudor, los primeros cheles que viste juntos,y que tenias en su banco, fruto de muchos años de trabajo. E que o no te acuerdas, pedazo de pendejo”?.

Eso le decía a mi otro yo, aunque él tenida razón, pero me encojoné y tuve que pararle el coche y le dije: “buen pedazo de tiniebla, cómo iba yo a saber que ese hombre se iba morir”?, “A lo mejor fue que una sirena se lo llevó y se casó con él, o talvez se volvió peje”, “ya deja de fastidiarme este trapo de vida”. Ahí me desahogué, y parece que dio resultado porque mi fastidioso Otro yo se calló y no habló mas del asunto.

Ya calmado, se me ocurrió fumarme un cigarrilo, mejor dicho, una colilla que dejé guardada la noche anterior en el quicio de la puerta del baño, me fui al patio, me senté debajo de mi mata de Mamón, le dije a mi mujer que me trajera un poco de café y me contestó: ¿Cuándo compraste café?, “ pero qué joder, llama a la vecina y dile que digo yo, que me pase un poco”, me contestó: “pero es que vas a seguir fuñendo porque no vas tu? “ si sabes contar, conmigo no cuentes para eso” Uao, asimilé el boche y ahí quedó el asunto del café.

Bueno, encendí mi colilla e inhalé la primera bocanada de humo, “(para qué diablos fuma la gente, me dije, será para parecerse a la chimenea de El Vaticano en tiempos de escogencia del papa”?, “no lo sé, pero no es bueno fumar”.

Bueno, alcé la cabeza, para ver cuando el humo se fuera hacia arriba pero, maldición, ahí mismo me cagó una cigua en la frente, “esto no es vida” me dije, pero aún después de haber sido cagado por la cigua me sentia tranquilo pero eso no duró mucho pues se oyó esto: “Plátanos, plátanos a cuatro pesitos vecina, “Este es el plan Social del diputado Cedeño” “son hechos, no palabras”, era la azarosa bocina del camión de Eugenio Cedeño, escandalizando el barrio con una estridencia y con una fuñía bachata anunciando los platanos y seguía: “Vecina, acompáñe estos platanos con……no llegó a terminar la frase, o yo no la escuché, porque detrás del camión venia una camioneta con una bocina con el volumen mas alto que la del camión, que parecía contestarle: “Dale huevo vecina, dale lo que le gusta a tu marío, dale huevo”, yo grité: ¡Cojolloooo, me van a volver loco?.

Por fin se alejaron esos bullosos aparatos y escuché cuando alguien llamaba desde la puerta del frente de mi mi casa y fui a ver quién era, y no había saludado aún cuando ahí mismo viene un jodio carro con una bocina amarrada sobre el techo, con un volumen aún mas alto que los dos anteriores y la voz de una mujercita que, creo que es la misma que iba a mi pueblo cuando yo tenia como 15 años, vendiendo vermífugos lombrizoides, era la misma voz, o al menos, eso crei, porque la dicción era fatal, tanto asi, que me recordó enseguida a Corporan de los Santos y a la versión romanense del viejo Corpo, que no es otro que Moreta.

Decia asi la mujercita: (con su mal hablar) “Vecina, venga a eta guagua anunciadora a comprar la patillas Cataflán, la patillas Cataflan sirven pa’to, sirven hata pa’el arranque, bla, bla, bla. ¡Carajo, esto es el colmo!!!!!

Me paré en la verja y le voceé: “Miren, escandalosos, uds no toman en cuenta que en alguna casa debe haber una gente agonizando, alguna perra o alguna gata pariendo, o alguna gente sentada en el inodoro, con estreñimiento tratando de sacar a la luz a un político, perdón, quise decir otra cosa, pero ud entendió”. El chofer mi miro, y por los movimientos de los labios vi que decía: “Dios mio, pero ese hombre ta’mal del juicio’?Mientras la voz seguía: “Tenemos también Racumin pa’la ratas “Bla, bla, blu blu.

Bueno, el hecho es que decidí hablar con el hombre que llamaba a mi puerta, “Hola, en qué puedo servirle”, le dije. El hombre me miro raro y dijo: “Mire sr, yo …. Y no terminó de decir la palabra cuando ahí mismo pasó un desgraciao en una Jipeta con la compuerta trasera levantada y sonando un maldito reguetón, y parecía que lo hacia para que Quisqueya se diera cuenta del mal gusto que tiene para la música.

Bueno, también se fué ese otro azaroso y segui con el hombre que esperaba pacientmente en la puertecita del frente y, hasta le di las gracias, por ser tan decente y esperarme, pero cuando ya íbamos a seguir la conversación, ahí mismo sonó mi celular. “Aló, quien habla?”, dije. “es ud el sr Henry Tejeda?” me dijo una voz de mujer. (pero ya me imaginaba por el sonido que le tengo a ese contacto, de dónde venia la llamada y me puse en alerta), “No joven, yo soy Toñito Martinez, un primo de él, este es el celular de Henry pero el tuvo que ir a Elias Piña, y no regresa hasta la Semana Santa, digame, qué se le ofrece”?, bueno, dígale al sr Henry Tejeda, que con ésta, van 132 llamadas que le hemos hecho y dígale que es del Banco Popular, que la tarjeta de crédito, él tiene que saber que se le venció desde Marzo del 2007, y que si no hace un pago en los próximos días nos veremos en la obligación de pasarlo al Departamento Legal”. “no se preocupe, tan pronto venga se lo diré” colgué. ¡¡¡¡Uuuuffffffff!!!!!!!.

Debo decir que mientras hablaba con la mujer, sentí que algo me bajó por el ruedo del pantalón y cayó al suelo, miré a ver qué era, Uaoo, un grano de habichuela, pero les aseguro que nunca lo pujé, salió sollito. “Maldito banco, maldita mujer, me van a matar, y yo, el sueldo que gano, solo da para pagar el teléfono y a veces sobra algo para pagar el agua”, ¡imagínense esta vida! Pero lo que mas me incomoda es, que me hicieron sacar esa tarjeta de crédito casi a la mala, es mas, se puede decir que me obligaron. ¡¡Cuánta dulzura para hacerme sacar ese gancho y mira ahora como me tratan por menos de cinco mil pesitos.

Vuelvo de nuevo con el hombre en mi puerta y le digo: “Perdone ud”, “dígame ahora y excúseme de nuevo”. El hombre, ya algo nervioso me dice: “Yo vengo de la funeraria “Váyase en Paz” , y quiero presentarle un contrato para un terrenito en el cementerio, que esta super barato, para pagarlo a plazos”. “¿Cóoooooooomo, Qué dijo ud? (ahí si se me salieron trece granos de habichuelas y hasta un pedazo de tomate verde, algo verde que me pareció lechuga, y es entonces que le dije al hombre: “Acerque su cabeza hacia mi, señor, le diré algo al oído”, Cuando acercó la cabeza, quise hacerle lo que le hizo Tyson a Hollyfield, arrancarle una oreja de cuajo, pero me contuve y solo atiné a coger mucho viento y le grité a todo pulmón en plena oreja: “Azaroso, ave de mal aguero, ud me esta viento cara de mortaja, maldito fucú, grandísimo Cristóbal Colón, Cámara de Cuentas, Nicolás de Ovando, tumba tabique, Jediondo a Andullo,quita gusto, Charly Papa, ensucia cocina, Carlos Rodriguez, lárguese de mi vista, carajo!!!!!

Par mi que ese hombre trajo resortes desde que lo parieron porque, tiró tal brinco, que fue a caer al contén, y se mandó en una carrera que ni el Correcaminos de los cartones animados de Acme, podía alcanzarlo.

No bien le dije todo eso, y ya el hombre iba llegando cerca del taller de Golipri, por allá por Los Colonos, yo no lo veía ya, solo divisaba una nubecita de polvo en el horizonte, y como si hubiera sido poco, y aunque ya no me estuviera oyendo, me fui al medio de la calle y le volví a gritar: “Y no vuelvas por aquí, hijo de la gran putaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa.”

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Jjajajjajaja, me gustó, aunque para reirse, una gran realidad,
y solo te faltó Alejandrina Germán, jajajaja, gracias por compartirlo.-

Anónimo dijo...

TU TIENES UN TALENTO NATURAL, PERO COMO TODO ARTISTA ME IMAGINO QUE ERES POCO NEGOCIANTE. CON UNA SERIE DE RELATOS COMO ESTE FACILMENTE TE POSICIONAS COMO SUCESOR DE LOS ESCRITORES COSTUMBRISTAS DE RENOMBRE. PIENSALO EN SERIO... UN BUEN LIBRITO ES A LA VEZ UN DESAHOGO, Y DE PASO TE PUEDE DAR UNOS PESITOS. ERES UN VERDUGO MUCHACHO.