martes, 25 de octubre de 2011

A PROPÓSITO DE JUECES Y EVALUACIONES

Evaluaciones a los aspirantes altas cortes despiertan interés público

Escrito por: BRÍGIDO RUIZ (dr_brigidoruiz@hotmail.com)
Dr. Brígido Ruíz
El tema que mantiene en máxima atención a todas las organizaciones de la sociedad civil, partidos políticos, medios de comunicación, instancias gubernamentales  y población dominicana en general, no es la crisis alimentaria, Gadafi, los indignados, los candidatos, ni el holocausto económico mundial, sino las evaluaciones a los aspirantes de los Altos Organismos Judiciales (Tribunal Constitucional, Suprema Corte de Justicia y Tribunal Superior Electoral).

Elegir los integrantes de esos órganos del Estado, es contribuir a la institucionalidad democrática, el escrutinio sobre el manejo de las funciones públicas, las relaciones entre el Estado  y los particulares y de estos entre sí.

 El artículo 179 de la Constitución dominicana dice: El Consejo Nacional de la Magistratura tendrá las siguientes funciones: Designar los jueces de la Suprema Corte de Justicia; designar los Jueces del Tribunal Constitucional; designar los jueces del Tribunal Superior Electoral y sus suplentes; Evaluar el desempeño de los jueces de la Suprema Corte de Justicia.

 La finalidad de las evaluaciones que realiza el CNM es, además de la transparencia del proceso de elección, lograr que sean escogidos los aspirantes de mayor nivel de preparación académica, moralidad, aceptación social y en general que constituyan un buen testimonio de conducta pública y privada.

 Nos formulamos la siguiente pregunta: ¿Puede el Consejo Nacional de la Magistratura hacer las adecuadas evaluaciones de los aspirantes a estas funciones en el marco de los procedimientos que ejecuta? Pensamos que independientemente de la gran entrega y muy buena voluntad y fe que todos les reconocemos en esa delicada labor, son muy limitados los medios dispuestos, debiendo realizarse otras actividades y esfuerzos para alcanzar un mejor resultado.

Esto pudiera hacerse integrando al pueblo  a estas labores para que verdaderamente pueda lograrse una elección legítima de estos magistrados de las Altas Cortes, cuyas responsabilidades y gestiones determinarán en gran medida el curso del país por varios años.

 Nuestro criterio, para que el Consejo Nacional de la Magistratura pueda cumplir más ampliamente el propósito de una digna escogencia, en adición a los mecanismos que implementa, consiste en sugerir:
 a) Utilizar los servicios de encuestadoras (Gallup ha sido un gran ejemplo de buena práctica en las últimas décadas) donde la ciudadanía sin intermediarios en los lugares de vida  y desempeño de funciones de los aspirantes, pueda dar su opinión de las cualidades de cada uno. Es una realidad que los datos que se obtienen de la opinión de autoridades y de la sociedad civil, muchas veces no revelan las condiciones reales de los aspirantes por intereses insanos y mediáticos; y

 b) Crear comisiones, designadas por el Consejo Nacional de la Magistratura, dotadas de los componentes y herramientas necesarias, a fin de realizar una labor de consulta con las comunidades, sobre los aspirantes, que puedan arrojar datos más concretos sobre los mismos.

 Estas sugerencias en nada tienden a restar méritos o invalidar la abnegada labor que está llevando a cabo el CNM, sino que las mismas las hacemos con la humilde idea de contribuir con ese papel sagrado que realiza el Consejo y pudieran sumarse a sus esfuerzos.

Finalmente, aunque en el pasado fue aplicada con buenos resultados la misma metodología  que se lleva en estas evaluaciones, eran otras las circunstancias y hoy es imperiosa la necesidad de auxiliarse de buenas técnicas, pues sabemos muy bien, que en muchas ocasiones los aspirantes más osados, temerarios,  aventureros y de menos condiciones éticas son los que tienen un más abultado currículo y mejor manejo y desempeño en los escenarios públicos.  
 

elpidiotolentino@hotmail.com; elpidiotolentino@gmail.com
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