miércoles, 7 de agosto de 2013

CHÁCHARAS: UN DIA NO MUY LEJANO EN LA ROMANA

Por Henry Osvaldo Tejeda


Se ha armado un gran reperpero en el pueblo, la gente está agitada porque hay un gran despliegue militar que va desde: helicópteros, aviones, y hasta barcos de guerra anclados en el puerto frente a la ciudad.

Las calles están llenas de tanquetas de asalto, policías por "pipá", guardias en zafarrancho de asalto y con caras pintadas, parecen diablos cojuelos; la marina hizo su entrada al estilo tsunami y tiene rodeadas todas las casas del pueblo que, atónito, no sabe qué coño está pasando. Detrás de cada contingente, van dos hombres vestidos de negro con saco y corbata llevando debajo del brazo unos papeles que nadie sabe para qué son.

Los peatones se miran unos con otros como preguntándose: ¿Sabes acaso algo de lo que pasa? ¡Que va!, a nadie le pasa ni remotamente por el "tutú" (el juicio, los sesos) qué carajos es lo que está pasando.

La gente camina muy rápido, como si la estuvieran persiguiendo o como si hubiera dejado alguna batata asando. Parece día de nochebuena, con la diferencia de que la gente no ríe pues se nota la preocupación en sus rostros, nadie sabe nada.


Los bancos comerciales han cerrado sus puertas, los "cabareses" le han dado el día libre a sus cueros, los maricones caminan como los hombres, han perdido hasta el "filin" de su raro andar, los coqueros no aparecen por parte, un "tullío" que pedía dinero en una silla de ruedas se paró y salio corriendo.

Los motoconchos se han acuartelado; los bomberos se fueron para la Basílica de Higuey en son de promesa, las bocinas del gobierno están asustadas, los chupa cheques más conocidos están cabizbajos y pesarosos, los únicos que permanecen como si nada estuviera pasando, son los kawasakis del sector de Chicago y Savica pues, al pasarse el día bebiendo triculí, nada le sabe ni le huele.

Las funerarias pusieron un especial de cajas de muertos; a los cuervos (perdón, quise decir a los abogados), se les ha borrado el signo de peso de la frente y han jurado volverse serios pero nadie los oye y mucho menos creerle, las gasolineras bajaron los precios de los combustibles, pero la gente no la compra, ¿para qué, si lo que se vislumbra los dejará sin vehículos? 

Hasta las emisoras, están difundiendo el himno nacional en tiempo de reguetón, es el colmo de la desesperación, ya los evangélicos se han "montao" pidiendo perdón en unas lenguas rarísimas, cuando el cura del pueblo supo del reperpero, se apeó de encima de la monja y se puso a rezar ¡Esto es el acabose! 

_ ¡Esto no puede estar pasando, no señor! ¡Esto es insólito! -decía uno que al parecer estaba mejor enterado que todos en el pueblo. Parece que aquí se acabaron los hombres, porque dejar que un frupito de "saltapatrás" sin condiciones morales y bien reconocidos mañosos manejen tanto romo (perdón, quise decir, tantos recursos, tanta gente, tantos trozos de carne con uniforme y escopetas y, sobre todo, tanto dinero sin que ninguno de los que el pueblo eligió y que les paga para vigilar a ese grupito, diga "esta boca es mía". Culpables por omisión.

Pero mientras el pueblo está "al salto de la pulga", hay alguien que, aunque es el principal culpable de lo que pasa, ni cuenta se da de lo que está sucediendo en la ciudad por estar atento sólo "a lo suyo".

Lo más quitado de bulla, está encerrado en un cuarto con aire acondicionado inventando cuentos y sacando cuentas a ver de dónde saca los cuartos que debe guardar en sus cuentas bancarias, el dinero del Whisky y de los nuevos vehículos; de las muchas "queridas" y otras magdalenas, de los micrófonos, de los sacos, pantalones y corbatas caros pero, no le pasa por la mente pagar lo que debe.

Las deudas se hicieron para él, porque desde que aprendió lo que es "el deber" lo ha ejercido al pie de la letra. Siempre cumple con el deber de "deber", es más, él se cree que es la excepción de la regla llamada "hay que pagar las deudas".Eso de pagar no va con su modo de vida y lo peor, vive orgulloso de ser mala paga porque, ni vergüenza le da. 

En su "sacadera" de cuentas, puede que le pase por la mente uno que otro de los "miajazos" que escupió por el prieto glande de su pene, en sus tantas imitaciones de Romeo mientras le sudaba su grajo natural a una fémina a la se lo untaba y que ella, saboreando la mejoría que cree que va a sacar del sucio acto, le amortigua los toscos "corcovios" al Toro de Miura.

A veces, puede que le remuerda la conciencia por haber dejado decenas de "lechazos" regados por el pueblo y que ahora, ya deben tener edad de estar en la escuela y que necesitan que el responsabale de hacerlos venir al mundo les busque los enseres escolares, la merienda, etc., y como quiera que sea, él es el responsable porque de él fue que salieron esas malignas espermas con cabezas, colas y traje formal, para entrar en una inocente vagina con la que no lo unirá nunca un compromiso de manutención. 

Veamos lo que piensa nuestro héroe, dentro del cuarto frío que le sirve de bunker, mientras se siente seguro por estar custodiado por trozos de carne pobre, a los que un miserable sueldo les escupe las caras mientras van vestidos con camisas de color mamey por fuera y color odio por dentro. 

Veamos lo que piensa:
"Toda esta mierda me está pasando por no llevarme de consejos" - piensa el Miura- "Parece que tengo a Satanás metido en mi interior. ¡Coño!, ahora tengo a estos malditos hombres de negro "haciéndome esquina", odio a los hombres de negro y a los de gris que los acompañan.
Así pensaba el Toro Miura de esta rara, pero casi verídica historia.

Luego de pensar feo, se repone y "repiensa" ("repiensa", palabra que acabo de inventar):

"No me importa, yo soy un Dios en este pueblo, nadie me va a tocar, 
para eso cuento con buenos amigos que creen en mí y cada vez que "Los de negro" vengan a joderme la paciencia, los mando a la mierda y sigo "en lo mío".

Bueno, voy a seguir con mis cálculos, al fin y al cabo eso fue lo que estudié; "cojo un poco de aquí, suelto un "chin" de allí para poder estericar por acá esos milloncejos, de donde sacaré bla bla.............

"¡Ah, carajo, se me olvidaba! No debo pagar esos cuartos porque de ese dinero tengo que sacar un par de millones que necesito para........¡Claro, ahí no hay perdedera porque, "Carta y Pí son cuatro y cinco "Viraos" son ocho. Pero, no, tengo que ponerme yo esos "viraos" y luego le mando el "Diez de Casinito" a mi creador y defensor que es el que da la cara por mi y bla bla bla.....

Tengo que boronear, pero para eso me queda todavía el "Dos de Casinito" y como tengo Las Cartas, no hay quien me pueda ganar este juego. De aquí a que llegue el 16 de Agosto del 2016, habré ganado todos los juegos, incluyendo el de "Capú y no te abajes". ¡Qué buen juego este, carajo! ¡Wao, qué malo soy! jejejeje 

En eso estaba, cuando decidió salir a dar una vuelta por el pueblo, pero para su sorpresa, no había gente en las calles ni en las casas y apenas se veían dos o tres perros realengos cagándose en la grama del parque; había un par de ellos que no habían terminado una orgía amorosa por lo que, los muy sinvergüenza, aún estaban "pegados" culo con culo.

Habían otros animales pero sólo se fijó en un gran gato calvo al que reconoció enseguida porque llevaba una caña en la boca sucia de tierra de parceleros de Cumayasa arrasados ; era su amigo y se apresuró a su encuentro, y luego de saludarlo le preguntó:
_ ¿Qué pasó en el pueblo? ¿Qué ha sido de la gente? 

El amigo, al que también le habían hecho un embargo de sus grandes propiedades donde tenía varios furgones y vagones que, en sus buenos tiempos, fueron usados para cargar caña, le dijo:
_¿No sabías que todas las casas del pueblo han sido embargadas y que se llevaron los bienes de to'el que tenía el ombligo pa'lante?

¿Qué, queeee? -Dijo nuestro héroe, frunciendo y entruñando el entrecejo.
_ ¡Pa'que sepas! Todos los habitantes han sido embargados porque la deuda del pueblo era demasiado grande y dijeron que tu y tu grupito son los responsables.

_¡Coooomo! dijo el Miura, visiblemente nervioso, para luego agregar- 
_ Ahora mismo me largo de este país.

_ Ni lo sueñes amigo, al parecer, no te habías dado cuenta de que hace mucho tiempo que estás preso; la ciudad está rodeada por la guardia y ahora vives sólo en el pueblo, la gente decidió dejarte la ciudad y se largó.


elpidiotolentino@hotmail.com; elpidiotolentino@gmail.com
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