sábado, 31 de enero de 2015

MAL CARÁCTER, "NO" MEJOR MANSOS Y HUMILDES....

Por Edgard Marrero

Una de las cosas que más nos cuesta moldear en nuestra vida cristiana es nuestro carácter, ese que muchas veces se salta la línea y quiere dejar aflorar nuestro viejo hombre. Muchos de nosotros tenemos diariamente una lucha constante tratando de contener ese mal carácter que quiere salir disparado y mostrarse a toda plenitud.

Pero ahora que estamos en Cristo, la Biblia dice que somos nuevas criaturas, ahora Dios nos ha dotado con algo muy especial que todos tenemos que se llama: "Dominio Propio".

Pero a veces es muy difícil tener dominio propio cuando las cosas a las que nos enfrentamos día a día tientan nuestra antigua área de la paciencia y al no soportar, nuestro carácter quiere salir a flote para decir cosas de las cuales muchas veces (sino todas) nos arrepentiremos de decir.

La voluntad de DIOS para nuestra vida es que podamos reflejar su amor hacia los demás, eso implica someter a nuestro viejo hombre, nuestro mal carácter y todo aquello que cuando aflora deja mucho que desear y nos hace desfigurar la imagen de Cristo en nuestra vida.
(Mateo 11:29)
“…aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas” FUERA!!! Mal carácter... 

TE BENDIGO!


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