martes, 1 de enero de 2013

EN 250 METROS DE CALLE: PLACERES CARNALES SUN CONTROL


Por Henry Osvaldo Tejeda Báez

(Imagen: fuente externa archivo)
Siempre he dicho que no me importa la vida de los homosexuales (refinadamente llamados Gays), siempre y cuando la práctica de sus aberraciones no dañen el ambiente en que se desenvuelven, es decir, que no dañen a terceros. 

Si a ellos les cogió con respirarse unos con otros encima del cerebro no me importa, si decidieron empujarse el aire y el arróz con habichuelas del cuerpo a presión hacia adentro, eso es  sólo de ellos y a nadie más. 

No es encima de mi nuca que caerán los mocos de esas aberraciones.

Sólo hay que pasar por la calle Circunvalación de esta ciudad de La Romana, por los alrededores del Hospital de Salud Pública para darse cuenta de las  parvadas de pájaros que "trabajan” en esos alrededores. Es triste y encojonable, el panorama que se presenta cada noche en esos 250 metros planos de calle.

Se pueden ver "jovencitas", con cinturitas de avispas curvilíneas, de piernas bien torneadas, bien vestidas, con más pintura que una ferretería, o más que en un mural político en un país comunista, tratando de hablar lo más amablemente posible con un potencial cliente.

_ ¿Se puede saber qué tanto me miras, precioso?
_ ¿Quieres algún servicio especial?
_Hago todo lo que a ti se te ocurra, no tengo problemas en hacerte de todo

Si hay alguno que lo va a curiosear montado en su vehículo, podría escuchar palabras como estas:
_Mira precioso, si no quieres hacer nada, sigue tu camino por favor, y no me hagas bultos que mi tiempo es oro. No voy a estar parada aquí toda la noche, esta vaina da, cañeras.

En esa área puede usted ver desde, grandes y lujosos vehículos del año, hasta el más miserable de los moto conchos de La Romana. 

Hay pájaros para todos los gustos y precios, parecen cardúmenes de peces pero en trullas de tres y cuatro.

Hay tarifas muy buenas para moto conchos, que consiste en recibir "lo suyo" por sólo $300.00 pesos, más cien que pagaría en un hotelucho de mala muerte de los alrededores. 

Si está muy entrada la noche, y al cundango no le ha ido muy bien,  cualquiera "resuelve" su problema hasta con $200.00 pesos. Hay que comer al otro día y es mejor poco, que nada.

Si sólo tiene el pago del "servicio" no hace falta un hotel, si usted quiere "mojarle la canoa" a uno de esos "serviciales" putos durante una o dos horas, o si quiere que sea usted el que desea "venir de reversa con el baúl abierto" (con resoplones encima del cerebro incluido), por el área hay solares baldíos, matorrales y hasta casas en construcción donde se dan los servicios al aire libre.

Pero no sólo hay "hombres/mujeres" en el área, también hay mujeres de verdad, no de las que son postalitas, no de las que tienen un tubo estericado entre las piernas hasta el salón del fullín, para engañar los hombres. 
Vi a esas pobres infelices excluidas de la sociedad, y lo que me dio fue lástima. 

Una mujer de esas no creo que llegue nunca a los 50 años de edad por el ambiente, la malnutrición, las malas noches y la falta de todo lo esencial para vivir una vida más o menos, dentro de los parámetros de la decencia.



elpidiotolentino@hotmail.com; elpidiotolentino@gmail.com
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