sábado, 28 de junio de 2014

MÉXICO CON JUSTICIA SOCIAL POSTERGADA

Emiliano carrillo carrasco (emiliano.carrillo021@gmail.com)

Las instituciones pasan por tres períodos: el del servicio, el de los privilegios y el del abuso. René de Chateaubriand. La creciente desigualdad, que como plaga se ha expandido por todo el mundo, se va convirtiendo inexorablemente en la mayor amenaza para el sistema que la engendra. Aquí aplica el viejo adagio popular de no hay mal que dure cien años ni mortal que lo aguante.

Las disyuntivas de capacidad y competencia ante los problemas de eficiencia, eficacia y honestidad de los recursos públicos que tengan un impacto social, comunitario y de desarrollo sustentable. Todo ente el poder político-administrativo en sus niveles de Gobierno, deben encausar sus acciones y sus variables de estrategia política son la Identidad y arraigo regional con sus tipologías específicas de la civilidad e instrumento de la oposición ante el vacío de dos elementos esenciales de la política, el lenguaje y la comunicación. Así como establecer la realidad geopolítica de cada municipio, lo (mas importante el reencuentro ciudadano (comunicación-lenguaje), las voces sociales de impotencia ante los gobiernos en turno con actitudes de soberbia, simulación en los actos administrativos, sin escuchar las demandas de la población, la impregnación de fuerzas oscuras y de intereses, aunada a la poca prevención de los hechos en cada municipio, las alternativas de la población en manifestarse

“México por su extensión geográfica, número de habitantes y riquezas- nos enteramos también de la pésima y corrupta administración. ----Pero decir que los mexicanos estamos felices es un engaño----, ante un ritmo de estrés en la búsqueda de ingresos para poder comer y llevar algo a su familia, sí la actitud de ver un pueblo que sobrevive con 6 mil pesos al mes y un contraste de burócratas que derrochan el erario publico “. . OCDE

El 18.5 % de la fuerza laboral no cuenta con el ingreso suficiente para cubrir sus necesidades básicas. México es entre los miembros de esta institución el que tiene el porcentaje más alto para incidencia de pobreza en empleo. Y con todo, los mexicanos viven en una angelical felicidad sin mucho en la panza, un tamal, una guajolota, un pan y un atolito de maíz, o un café, ante los márgenes de desempleo del 5%, que en forma sistemática desde la década de los 80s se ha perdido la calidad de vida, de bienestar y el incremento de pobreza urbana y la desigualdad social que se pretende ocultar con políticas publicas y la filantropía de las grandes corporativos que sustituyen al Estado Mexicano.

La economía y la política desvinculada por reglas del poder financiero e intereses macroeconómicas ,que afectan a las grandes masas sociales en su desarrollo y calidad de vida , las acciones que solamente van dirigidas a proteger los enormes intereses de los grupos de poder y que son los que en verdad gobiernan por medio de los “representantes” que, supuestamente, elegimos cada tres o seis años y que en verdad con ello legalizamos lo que ellos hacen en contra nuestra, finalmente ellos, los que mangonean y deciden cómo y cuándo nos joden, también están sujetos a los caprichos o intereses de los grandes consorcios internacionales y a los grandes grupos financieros que hoy en día controlan a todos los países y gobiernos del mundo.

“--Cuando reflexionamos y tomamos distancia y observamos la realidad comenzamos a cambiar. Si queremos una familia diferente, ser diferentes o una sociedad diferente, tenemos que aceptar que, no podemos ser indiferentes. y para ello, tenemos que luchar por ser, no por dejar de ser. y, para ser, hay que tener un gran sentido de la libertad, y para la libertad, hay que luchar por alcanzarla…. no hay más. Nadie quiere dejarnos libres, porque entonces, no nos pueden explotar ni joder, como nos explotan y joden en la actualidad—“SOCRATESLEMUS

LOS NIÑOSDE LA CALLE: Las conductas antisociales determinadas por el sistema de un gobierno que no previene pero si deprime ante acciones de poder publico: Prácticamente todos los niños de la calle terminan siendo drogodependientes. Como tales, presentan las mismas características psicológicas que cualquier adicto: labilidad afectiva, actitudes manipuladoras, un talante general psicopático, baja tolerancia a la frustración, compulsión al consumo.

El estupefaciente viene a ocupar un lugar central en sus vidas. Pero si bien la adicción a psicotrópicos presenta esa preeminencia en sus historias, difieren en algo del narco-mano que tiene una familia, que no es un paria, que sigue teniendo un sostén más allá de su conducta “asocial” en tanto consumidor compulsivo. Éste tiene algo que perder; un niño de la calle ya lo perdió todo de entrada, por eso es lo que es. Sin quitarle la importancia enorme que en términos psicológicos tiene el hecho de ser adicto a una droga, en este caso más a las sustancias solubles volátiles que a otros productos más caros característicos de otros estratos sociales (por ejemplo: cola de zapatero, thinner, incluso gasolina), podríamos concluir que los niños de la calle son “adictos”, antes que nada, a su condición de marginales.

LA ADICCIÓN A DROGAS VIENE POR COMPLEMENTO. Los que viven en la calle por situaciones de índole social y de Estado, psicológicamente considerada, es un proceso complejo que indica la compulsión a seguir viviendo en condiciones de exclusión social en las calles. Fenómeno intrincado, que si bien es producto de una profunda injusticia económico-social de base, necesita también de razones subjetivas. No todo niño pobre termina integrándose y viviendo en la calle. Incluso muchísimos niños de hogares humildes de áreas urbanas trabajan desde temprana edad en las calles para contribuir al ingreso familiar, como lustrabotas, como vendedores ambulantes, como lava-carros, pero muy pocos de ellos terminan transformándose en niños de la calle.

Sin dudas debe haber un factor subjetivo que lo permita. Para un menor de la calle, la calle es todo; la calle intenta suplir aquello que faltó originalmente. Vivir en las calles -más allá de lo que el sentido común puede apreciar como un infierno, y que de hecho lo es ciertamente en un sentido- tiene una arista fascinante.

El que vive en la calle aquel que no fue contenido en una estructura familiar, aquel que deambuló los primeros años de su vida entre la apatía o la violencia de quienes lo trajeron al mundo o de sus ocasionales cuidadores, queda atado a ese universo cerrado de los que viven en su misma condición, encontrando ahí un reconocimiento que le fue vedado en otra parte. La vida en la calle atrapa; opera -simbólicamente- como cualquier droga. ” decía que si un resentido llega al poder –“ haiga sido como haiga sido”, cual es el caso--, implementará políticas de resentimiento y buscará venganzas “ Nietzsche.


elpidiotolentino@hotmail.com; elpidiotolentino@gmail.com
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